MANEJO DE TECNICAS DE ATENCIÒN AL CLIENTE
UNIDAD 1 Identificación de los principios de atención al cliente.
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https://www.fad.es/wp-content/uploads/2019/05/Manual-de-atenci%C3%B3n-al-Cliente.pdf
Propósito de la Unidad: Identificar
los principios de atención al cliente, en la prestación de servicios de
recepción y entrega de equipos, maquinaria y/o sistemas.
R.A. 1.1 Identifica los principios de atención al cliente, durante
la prestación de servicios.
A.
Identificación de los principios de
atención a clientes.
B.
Identificación de las etapas del proceso que interviene la atención a clientes
Recopila:
MCA. Yolanda Patricia Díaz sosa
Cliente
INTRODUCCION
Qué es Cliente:
Un cliente, desde
el punto de vista de la economía, es una persona que utiliza o adquiere,
de manera frecuente u ocasional, los servicios o productos que
pone a su disposición un profesional, un comercio o una empresa. La palabra,
como tal, proviene del latín cliens, clientis.
En este sentido, sinónimos de cliente son comprador, cuando se trata de una persona que adquiere
un producto mediante una transacción comercial; usuario,
cuando la persona hace uso de un servicio determinado, y consumidor, cuando la persona, fundamentalmente,
consume productos o servicios.
Por otra parte, como cliente también se denomina la persona que se encuentra bajo la protección de otra.
Este tipo de relación se ubica, por ejemplo, en el Derecho, donde el abogado
representa, protege y defiende los derechos de su cliente.
Finalmente, la expresión “el cliente siempre tiene la razón” es un precepto
muy popular para referirse a que, independientemente de la exigencia, quien
exige un servicio y paga, siempre tiene razón en exigir la satisfacción total
de sus necesidades de acuerdo con sus expectativas.
Cliente interno y externo
En el ámbito empresarial u organizacional,
existen dos tipos de clientes considerados según sus roles y funciones: los
internos y los externos. Los clientes internos,
como tal, son aquellas personas que laboran dentro de una empresa, y prestan
sus servicios y su fuerza de trabajo para que esta pueda ofrecer productos o
servicios que sean comercializables. En este sentido, los empleados de una
empresa son sus clientes internos.
El cliente externo,
por su parte, son todas aquellas personas hacia las cuales están orientados los
productos o servicios que una empresa pone en el mercado, y de los cuales son
efectivas compradoras o usuarias. Como tal, son los clientes externos los que
proporcionan el flujo de ingresos dentro de la empresa.
Cliente en Mercadotecnia
Para la disciplina de la Mercadotecnia, por
otro lado, los clientes pueden clasificarse de diversas maneras. Así,
existen clientes constantes, frecuentes y ocasionales, siendo
que los primeros son los más asiduos y los últimos los que realizan acciones de
compra más esporádicamente.
Asimismo, dependiendo del patrón de
actividad que presenten, pueden dividirse en clientes activos e inactivos,
siendo que los primeros, los clientes activos, son aquellos que actualmente, o
en un pasado reciente, han usado un servicio o comprado un producto; y los
segundos, los inactivos, por su lado, son aquellos que desde hace un periodo de
tiempo considerable no hacen uso de un servicio o realizan una acción de
compra.
De igual manera, los clientes pueden
subdividirse en dos categorías más, según el tipo de experiencia que hayan
tenido con el producto o servicio que hayan adquirido: los clientes satisfechos y los insatisfechos. En este
sentido, en el rango de los satisfechos se ubican aquellos que han tenido una
experiencia grata o positiva a partir de la compra del producto o servicio,
mientras que los insatisfechos son aquellos cuya experiencia se ubica en el
rango de lo negativo.
Cliente en Informática
Dentro del ámbito de la Informática,
como cliente se denomina aquel equipo, programa o
proceso que depende, para determinadas funciones, de otro ordenador, llamado
servidor, al cual está conectado mediante una red de telecomunicaciones. Un
cliente, por ejemplo, es un navegador web a través del cual se puede acceder,
con conexión a una red como el internet, a muchos servidores gratuitos.
Cliente en Derecho
Desde una óptica jurídica, por su parte, como cliente
podemos denominar a aquella persona, natural o jurídica, que adquiere servicios
o productos mediante transacciones comerciales de compra.
Cliente en política
En
política, se denomina cliente a aquella persona a quien un político o dirigente
otorga beneficios o recompensas, a cambio de su voto, su apoyo u otro tipo de
favores políticos. A esta práctica política se denomina clientelismo y se
encuentra al margen del ejercicio ético y justo de la política.
PRINCIPIOS DE ATENCIÒN AL CLIENTE
-El cliente es
lo más importante.
Vale,
esto ya te lo habíamos dicho, pero es que es tan básico que te lo tienes que
meter en la sesera. El objetivo de tu empresa (además de ganar dinero) es
satisfacer las necesidades de los usuarios. Si estos no existieran –o si no
tuvieran necesidades, cosa poco probable si tus clientes son seres humanos-
tendrías que echar el cierre. Así que más te vale ir dándoles la importancia que se merecen.
-El cliente
siempre tiene la razón.
Vamos a
ver, no siempre la tiene, pero tampoco tienes que quitársela. De lo que se
trata no es de saber quién tiene la razón, sino de encontrar
remedio a sus problemas. Así que, aunque sepas que está equivocado, no
hace falta que pases horas haciéndoselo ver: céntrate en encontrar una
solución.
-Todos los
clientes son diferentes.
Recuérdalo
bien. No somos cafeteras, no salimos de una cadena de producción.
La expresión “cada persona es un mundo” no es gratuita, sino que obedece a una
realidad: no hay dos personas exactamente iguales, cada una tiene sus
particularidades, su personalidad, vivencias propias que las condicionan, etc.
Y recuerda que tus clientes, ante todo, son personas.
-Para dar un
buen servicio al cliente, hay que conocerle.
Precisamente
porque cada persona es diferente, conocerlas vale su peso en oro. Si sabes cómo
son y qué necesitan tus clientes, te será mucho más sencillo
resolver sus problemas. Para eso, la mejor forma es preguntarles cómo puedes
ayudarles, qué es lo que les gusta de tu producto y qué es lo que no, etc. Y
eso nos lleva al siguiente principio.
-Escucha a tus
clientes.
No
escuchar al cliente es un error que se comete en demasiadas ocasiones. Sea
porque se tiene prisa o porque se piensa que el cliente no sabe lo que
realmente quiere. Sea cual sea el motivo, creemos que sabemos lo que el cliente
necesita incluso mejor que él mismo. Para un momento. Escúchale. Esfuérzate por entender qué es lo que realmente quiere y tendrás
parte del problema solucionado.
-El cliente
debe quedar satisfecho.
Es otro
principio muy básico. Cada cliente tiene sus necesidades, y hay que esforzarse en satisfacerlas. Ahora bien, recuerda que la
satisfacción es un concepto subjetivo. La solución que ofrezcas a un cliente
puede no servir para otro. Por eso es tan importante conocerle y escucharle.
-Trata a tus
clientes cómo te gustaría ser tratado.
La empatía es uno de los valores más loables y útiles de
los que dispone el ser humano. Si eres capaz de ponerte en el lugar de tus
clientes, tu negocio mejorará. Eso sí, recuerda que, aunque lo hagas, serás tú
quien se estará poniéndose en su lugar, y tu forma de pensar no representa la
enorme diversidad de clientes que puedes tener, así que ponte en su lugar,
imagina cómo te gustaría ser tratado, pero también recuerda que es posible que
no todos tus clientes tengan tus mismas sensaciones.
-Cuida a tus
empleados y cuidarás a tus clientes.
Tu
gente es fundamental, sin un buen equipo no llegarás a ningún lado (si tienes
un poco de experiencia, probablemente ya sabrás esto). Pero además, debes saber
que si tratas bien a tus empleados, redundará en el trato que estos
proporcionen a tus clientes. No tiene nada que ver un empleado contento,
motivado y descansado con uno triste, apático y agotado. Dales motivos para ser felices y tus clientes se beneficiarán de
ello.
-En la atencion
al cliente que hay que ser diligente.
Cuando
el cliente contacte contigo, habitualmente será porque tiene un problema. Así
que no olvides que tu función principal es resolverlo. Ponte manos a la obra y ten en cuenta que si la
solución tarda demasiado tiempo en llegar es posible que ya no sirva de nada.
-En la atencion
al cliente hay que ser positivo.
Tener
una actitud optimista con tus clientes no sólo te ayudará
a solucionar antes sus problemas, sino que les hará entender que tienen remedio
y que vais a poneros manos a la obra para resolverlos. No te olvides de
transmitírselo.
-Sé amable y
educado con tus clientes.
Este es
un principio básico que deberíamos aplicar en cualquier ámbito de la vida, pero
en la atencion al cliente es una premisa que hay que cumplir siempre. No
importa cuál sea la actitud del usuario, que esté nervioso, sea agresivo o
insulte; si lo hace, nunca te pongas a su altura. Ante todo, educación y buenas maneras.
-Sé sincero, no
prometas lo que no puedes dar.
Al
igual que debes dar el máximo para resolver los problemas de tus clientes, si
te piden algo a lo que no puedes llegar, díselo claramente.
Siempre será mejor admitirlo a tiempo que engañarle y verte metido en un lío.
-Dota tu
atencion al cliente de herramientas adecuadas para trabajar.
Nadie
pediría a un albañil que construyera una torre de 20 plantas con la única ayuda
de un poco de hormigón y una caja de cerillas (salvo que ese albañil fuera
MacGyver). Para dar una buena atención a tus clientes te vendría muy bien
disponer de herramientas adecuadas para ello. En el Siglo XXI ya existen
programas informáticos que pueden ayudarte. ¿Conoces Integria IMS? Además de otras funcionalidades, Integria IMS
incluye un sistema de gestión de incidencias basado en tickets
que puede ser de gran ayuda para mejorar tu atención al cliente. Descubre más
acerca de Integria IMS, aquí: https://integriaims.com/producto/gestion-de-incidencias/
Si
cumples con estos 13 principios, es probable que tus clientes quieran
permanecer contigo durante mucho tiempo. Echa un vistazo a Integria IMS, puede que
te guste. Y
recuerda: patadas no.
El análisis de
las fases del proceso de atención al cliente es un aspecto clave para
poder dar una respuesta más adecuada a sus puntos de dolor. Así, la
información que obtienes en cada una de las etapas del cliente en su relación con
la empresa te permite tener
un conocimiento más profundo de sus verdaderas necesidades y actuar en
consecuencia.
¿Cuáles
son las fases del proceso de atención al cliente?
Podríamos sintetizar las
distintas fases de atención al cliente en los siguientes pasos sucesivos:
1. Contacto
Sin duda, el primer
contacto con el cliente es de vital importancia para el resto del customer
journey. El usuario acudirá a ti con determinadas expectativas: ser tratado
con amabilidad, obtener una respuesta rápida, resolver una duda o problema,
etc. En buena medida, las demás etapas del cliente quedarán
condicionadas por esta primera impresión, por lo que es necesario prestarle
la atención que merece.
En buena medida, las demás etapas del
cliente quedarán condicionadas por esta primera impresión
2. Obtención de información
La empresa debe
esforzarse en escuchar la voz del cliente y comprender correctamente sus demandas. Es
imprescindible no malinterpretar lo que el cliente necesita, por lo que
deberías procurar que el proceso de escucha sea proactivo.
3. Resolución
Bien se trate de dar
respuesta a un problema técnico o bien aclarar una duda acerca del producto o
servicio, esta es la fase decisiva dentro del proceso de atención al cliente.
En este sentido, no solo importa el qué (resolver la cuestión), sino
también el cómo (la forma). De este modo, el cliente suele apreciar en gran
medida cuestiones como el trato recibido, las explicaciones detalladas o,
incluso, la propuesta de alternativas ante un problema que la empresa no puede
resolver. Sin duda, tus clientes serán más comprensivos ante posibles fallos si
reciben un trato impecable y ven que la empresa hace todo lo posible por
resolverlos.
4. Finalización
En esta etapa final, es
necesario confirmar de forma expresa que la demanda del cliente ha sido
satisfecha y despedirlo conforme al protocolo establecido. Es, también, el
momento en que se pueden introducir las encuestas de satisfacción. Estas encuestas deben ser breves, claras y combinar
diferentes tipos de preguntas para que puedan ser un instrumento realmente útil
para la empresa.
Puntos de dolor del cliente
Cuando hablamos de puntos
del dolor del cliente (pain points), nos estamos refiriendo a
cualquier tipo de necesidad, deseo, problema o preocupación de tu cliente
ideal.
Conocer esos puntos de
dolor del cliente es esencial para:
- Diseñar o
mejorar tu producto o servicio de modo
que puedas dar una respuesta adecuada a esa necesidad.
- Encontrar la
mejor forma de presentar el producto a través de acciones de marketing, de forma que conecte con el
punto de dolor del cliente.
- Mostrar
empatía hacia las preocupaciones de tus clientes a lo largo de todo el customer journey.
- Optimizar la
interacción con el cliente en el
contact center, al conocer de antemano los posibles puntos de fricción.
Relación
entre fases del proceso de atención al cliente y puntos de dolor del cliente
Sin duda, las distintas
fases del proceso de atención al cliente son una fuente de información de
primer orden para cualquier compañía. En este sentido, si implementas un buen
sistema de recogida, depuración y análisis de datos, la rentabilidad de esta
información puede ser enorme.
De este modo, cuando el
cliente interactúa (por iniciativa propia) con la empresa, bien sea para
plantear un problema, tratar de resolver una duda o realizar una sugerencia, te
estará proporcionando información de primera mano que puede ser de gran
utilidad.
Así, a través de estos
datos, la empresa puede identificar alguna de las siguientes situaciones
en relación con el producto o servicio:
- El producto
se dirige a una necesidad poco relevante. En este escenario, el cliente percibe que el punto de dolor al que
se dirige tu producto carece de importancia. Esto puede significar que
hemos errado en el estudio de mercado o bien que el cliente no consigue
identificar alguna utilidad adicional de nuestro producto que realmente se
dirige a un pain point
- El producto
se dirige a una necesidad ya satisfecha. Se trata, en este caso, de un punto de dolor importante pero que ya
contaba con soluciones adecuadas. Es en esta situación donde nuestro
producto debe representar una mejor alternativa frente a la competencia.
Si es así, pero el cliente todavía no lo percibe, deberán rediseñarse las
acciones de marketing necesarias para incidir en esta cuestión a partir de
una posición de empatía.
- El producto
se dirige a una necesidad relevante y no satisfecha adecuadamente. Sin duda, esta es la situación más interesante
para la compañía, dado que ha logrado identificar un punto de dolor
importante que, además, no se había abordado de forma satisfactoria por la
competencia.
Como es natural, estos
tres escenarios admiten diferentes gradaciones y combinaciones, pero todos
pueden reconducirse a uno de los anteriores.
Conclusión
En definitiva, como hemos
visto, el análisis de las distintas fases del proceso de atención al cliente es
una herramienta muy valiosa para conocer los puntos de dolor del cliente. No
obstante, como en cualquier proceso de este tipo, los datos por sí
solos no bastan.
De este modo, la
información debe ser adecuadamente depurada y analizada para convertirla en un
instrumento útil en la toma de decisiones. Será en ese momento cuando tu mayor
conocimiento de las necesidades del cliente empiece a resultar rentable para la
empresa y, al mismo tiempo, te permita dar una mejor respuesta a esos puntos de
dolor. Sin duda, el esfuerzo merece la pena.
hola profa
ResponderBorrarEsta información sirve de mucha ayuda <3
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